Nunca pretendiste quedarte y mucho menos conocerlo. Pero allí estaba, esperando, un lugar de paso.
Desde el principio con otro destino en mente jamás le prestaste suficiente atención, jamás te importó demasiado. Por eso no viste más que una mera parada en tu camino. Un lugar donde pasar la noche, donde abrigarte de la soledad y el frío.
No sabes que fue pero hubo algo en él que hizo que volvieras a parar allí. Una y otra vez pero nunca el tiempo suficiente. Sin pararte a descubrir, sin esperar al día. Perdiéndote las luces, los colores. Sin perderte en los detalles, los olores.
Pero tú no querías verlo porque nunca pretendiste quedarte y mucho menos conocerlo. Pues, un día llegarías a tu destino, esta vez para quedarte y no volverías más a aquel sitio.
Así me sentí yo,
como un lugar de paso

No hay comentarios:
Publicar un comentario